China y tecnología

Laozi, el shi y la estrategia china

Conceptos culturales para explorar el posicionamiento estratégico y la acción.

12 min de lecturamar 2025Nota de archivo
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Laozi

El arte de no actuar: China, el Shì y la forma invisible del poder global

Sunzi, Guiguzi y Laozi frente al poder estructural: la estrategia china en el siglo XXI.

“视不可见,听不可闻,而得其情。”
Observar lo que no se ve, oír lo que no se oye: y así captar la verdad interna del otro.
— Guiguzi, Capítulo de la Sondeación (揣篇)

  1. Introducción personal
  2. Estrategia situacional y China
  3. El Shì en acción: China y el poder de la disposición estructural
  4. Guiguzi en Davos: diplomacia estructural en la era industrial
  5. El Dao del orden: hegemonía sin hegemonía
  6. Conclusión: cuando el vacío reconfigura el todo
  7. Referencias
  8. Tabla de sinogramas estratégicos utilizados

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Sinogramas y estrategia


1) Introducción personal

兵者,诡道也
La guerra es el camino del engaño. Sunzi, El Arte de la Guerra, Cap. 1

Mi interés por el pensamiento estratégico chino comenzó hace algunos años, y fue el punto de partida de un curso que dicté sobre El Arte de la Guerra en el Instituto Confucio. Lo que al principio se presentaba como un tratado militar, pronto se reveló como algo mucho más profundo: una filosofía del poder indirecto, del control a través de la forma, de la eficacia sin violencia.

Ese primer contacto con Sunzi me llevó a explorar otros textos fundamentales: el Guiguzi, atribuido al maestro fantasma de la retórica política, y el Dao De Jing de Laozi, con su idea radical de actuar sin actuar (wú wéi 无为).

Con el tiempo, comprendí que estos textos no eran reliquias filosóficas ni piezas de museo, sino instrumentos de lectura del presente. Y pocas piezas ilustran esta vigencia de manera tan precisa como el reciente artículo publicado en Foreign Affairs por Michael B. G. Froman, titulado:
“China Has Already Remade the International System.”

“善者因之,其次利道之,其次教诲之,其下与之争”
El sabio se adapta a las circunstancias. El que sigue, las canaliza. El mediocre las enseña. El necio, las combate.

2) Estrategia situacional y China

En su artículo, Froman plantea una tesis tan provocadora como difícil de refutar: el orden internacional ya no está siendo definido por los principios liberales de Occidente, sino por las lógicas estatales y estratégicas de China. A contramano de las expectativas que dominaron el pensamiento político occidental desde los años noventa, según las cuales integrar a China en el sistema global la volvería una democracia liberal “con características chinas”, ha ocurrido lo contrario: es Occidente quien ha comenzado a adoptar prácticas chinas.

Este giro no fue resultado de una imposición. Beijing no forzó a Washington ni a Bruselas a copiar su modelo. Lo que ocurrió fue más sutil, más profundo: a través de subsidios masivos, proteccionismo selectivo, planificación industrial de largo plazo y una narrativa económica nacionalista, China rediseñó las condiciones materiales del sistema global. De este modo, sus lógicas se volvieron no solo visibles, sino inevitables.

En lugar de liberalizarse, China profundizó su control estatal sobre sectores clave: automóviles eléctricos, baterías, acero, aluminio, tecnologías verdes. Lo hizo con tal eficiencia que, hoy, domina más del 60% del mercado global de vehículos eléctricos y más del 50% de la producción mundial de acero. Ante esa realidad, tanto Estados Unidos como Europa se han visto obligados a abandonar su discurso de libre comercio y neutralidad regulatoria, adoptando en su lugar políticas industriales de inspiración claramente china: subsidios estratégicos, restricciones comerciales, tarifas selectivas y controles a la inversión extranjera.

El efecto, señala Froman, es claro: el orden económico mundial ya opera con “características chinas”, incluso si la hegemonía formal continúa, por ahora, en manos de Estados Unidos. El poder ya no reside en quien redacta las reglas, sino en quien configura las condiciones estructurales bajo las cuales esas reglas dejan de importar.

Guiguzi habría reconocido en esta dinámica algo familiar: los sabios no disputan el curso del río, lo canalizan. El poder real no resiste las circunstancias: las convierte en su cauce.

“善战者,致人而不致于人。”
El gran estratega hace que los demás se muevan, sin ser él quien se mueve.
Sunzi, El Arte de la Guerra, Cap. 6

3) El Shì en acción: China y el poder de la disposición estructural

El concepto de 势 (shì), comúnmente traducido como “potencial de situación” o “energía de la disposición”, es uno de los ejes centrales de la estrategia en El Arte de la Guerra. Para Sunzi, la victoria no se alcanza por fuerza bruta ni por confrontación directa, sino mediante la configuración del entorno de tal manera que la victoria se vuelva inevitable antes de que comience el conflicto. No se trata de empujar al enemigo, sino de modelar el terreno, de modo que el adversario se vea obligado a moverse según tu diseño.

Esta noción encuentra su expresión contemporánea más precisa y, más eficaz, en el comportamiento estructural de China en el sistema internacional. El artículo de Foreign Affairs que venimos analizando muestra cómo, lejos de disputar el liderazgo global por medio de una confrontación abierta, China rediseñó las condiciones materiales y estratégicas del orden mundial, al punto de obligar a otras potencias, en especial a Estados Unidos, a moverse según una lógica dispuesta desde Beijing.

El shì de China no se manifestó con tanques, sino con

“审其所欲,逆而导之。”
Escudriña lo que el otro desea, y guíalo suavemente hacia lo opuesto.
— Guiguzi, Capítulo de la Persuasión Interna

4) Guiguzi en Davos: diplomacia estructural en la era industrial

Si El Arte de la Guerra es el tratado supremo sobre cómo vencer sin combatir, el Guiguzi es el arte de lograr que el otro actúe según tu interés, creyendo que lo hace por iniciativa propia. Mientras Sunzi se ocupa de la disposición del terreno y los ejércitos, el Guiguzi, atribuido al mítico “Sabio del Valle de los Demonios” (鬼谷子), despliega una teoría de la influencia basada en la lectura del deseo, la manipulación de la expectativa y la modulación del entorno discursivo.

El epígrafe que abre esta sección es uno de sus núcleos más inquietantes: el estratega no enfrenta el deseo del otro, sino que lo toma como punto de partida. No concede lo que el otro quiere, sino que lo usa como anzuelo para guiarlo suavemente hacia un objetivo diferente, más útil para sus propios fines. El interlocutor no es forzado, sino acompañado con precisión quirúrgica. El deseo funciona como brújula estratégica.

Esto es, precisamente, lo que ocurrió con la inserción de China en la economía global: las potencias occidentales entraron al juego chino voluntariamente, impulsadas por incentivos que parecían racionales acceso a mercados, crecimiento, estabilidad pero, una vez adentro, el marco fue desplazado sutilmente: reglas implícitas, restricciones blandas, dependencia tecnológica y normativas móviles.

Guiguzi lo habría explicado así: el pez no fue capturado a la fuerza, sino atraído por un cebo hecho a su medida. El anzuelo no era visible; estaba oculto en la forma del deseo.

Uno de los aportes más potentes del Guiguzi que ningún texto moderno sobre estrategia logra igualar es su comprensión de que la persuasión no ocurre en el plano lógico, sino en el plano emocional y simbólico. El discurso no convence: el entorno persuade.

Beijing nunca dijo: “Sigan nuestro modelo.”
Dijo: “¿Querés desarrollo, mercado, estabilidad, predictibilidad?”
Y luego: “Perfecto, jugá en nuestra cancha.”

Pero esa cancha tenía reglas invisibles:

  • Transferencia tecnológica encubierta.
  • Acceso condicionado a sectores sensibles.
  • Neutralidad política como precio de entrada.
  • Dependencia logística como subproducto estructural.

Las corporaciones occidentales aceptaron estas condiciones no porque fueran impuestas, sino porque el deseo las empujaba más que el análisis racional. Exactamente como enseñaba Guiguzi hace más de dos mil años: el secreto no está en imponer, sino en que el otro perciba tu interés como si fuera el suyo.

Froman destaca una ironía monumental: Estados Unidos, que durante décadas denunció el “capitalismo de Estado” chino, ha terminado por emularlo. Hoy Washington ofrece:

  • Subsidios masivos a sectores estratégicos (CHIPS Act, IRA).
  • Prohibiciones a exportaciones tecnológicas clave.
  • Programas industriales con planificación estatal a mediano plazo.

¿Imitación? No exactamente.
Lo que Guiguzi habría dicho es: condicionamiento estructural.
China no persuadió a EE.UU. con discursos, sino con hechos consumados. No ganó una discusión: hizo que el entorno hablara por ella. Beijing no cambió la opinión del adversario; cambió las condiciones que hacían ciertas decisiones inevitables.

“不争而善胜。”
Sin contender, vence con habilidad.
Dao De Jing, Capítulo 68

5) El Dao del orden: hegemonía sin hegemonía

La frase de Laozi que encabeza esta sección, "no contender, y sin embargo vencer", es la condensación más elegante de una idea profundamente contraintuitiva: el poder más eficaz es el que no se exhibe como poder. Es la culminación filosófica de una lógica distinta a la confrontación: una estrategia del desapego, la vacuidad y la influencia invisible.

A diferencia de Sunzi, que aún opera en el terreno del conflicto y la disposición, o de Guiguzi, que transforma al otro desde la arquitectura del deseo, Laozi propone una forma de poder que no necesita resistir, porque no necesita imponerse. No se trata de no actuar, sino de actuar sin fricción, sin forma fija, sin dejar huella. Es la lógica del wú wéi (无为): no hacer, y sin embargo hacer todo.

Esta paradoja expresa una idea tan política como ontológica: la acción verdaderamente poderosa es aquella que no necesita ser reconocida como acción.

El líder que gobierna sin gobernar, el sabio que transforma sin intervenir, el estratega que influencia sin mandar: todos practican el Dao.

No hubo una “batalla” por la hegemonía. Solo hubo movimiento.
Y ahora el mundo se mueve con él.

China no intentó derrotar a Occidente. No lo necesitaba.
Simplemente ocupó el espacio estructural disponible:

  • Donde había vacío en la manufactura, fluyó.
  • Donde faltaba inversión en infraestructura, se hizo presente.
  • Donde escaseaban minerales estratégicos, extendió redes de extracción y refinamiento.
  • Y donde encontró rigidez ideológica o soberbia institucional, respondió con utilidad, adaptabilidad, paciencia.

El resultado es visible, aunque pocas veces se nombra: el mundo no depende de China por afinidad ideológica, ni por fuerza militar, sino por funcionalidad estructural.
No porque fue convencido, sino porque ya no puede funcionar sin ella.

Eso no es dominación.
Eso es agua.
Eso es Dao.

“胜兵先胜而后求战。”
El ejército victorioso primero gana, y luego va a la batalla.
Sunzi, El Arte de la Guerra, Cap. 4

6) Conclusión: cuando el vacío reconfigura el todo

Si hay una constante en la filosofía estratégica china, es la convicción de que la verdadera victoria no se alcanza en el conflicto, sino en su prefiguración.

La batalla es solo la superficie.
La confrontación, un residuo.
La guerra real se libra antes, en lo invisible: en la disposición del entorno, en la formación del deseo, en la creación de condiciones que hacen que el resultado emerja por sí mismo.

Eso es lo que Sunzi llama shì: la pendiente que hace rodar la roca.
Lo que Guiguzi codifica en su lectura del corazón ajeno: el deseo como fuerza guía.
Y lo que Laozi convierte en axioma ontológico: lo blando vence a lo duro, lo no actuado transforma lo real, lo vacío ordena el mundo.

El error más persistente de Occidente ha sido leer lo que ocurre como una lucha de poder entre dos modelos. Pero uno de ellos ya no lucha.
China no busca reemplazar el liderazgo global estadounidense al estilo del siglo XX.
No necesita hacerlo.
Su lógica ya estructura las decisiones ajenas: desde cómo se subsidia un auto eléctrico en Detroit, hasta cómo se trazan redes de litio en Sudamérica.

No es dominación.
Es disposición.
No es mandato.
Es forma.
Y donde hay forma, hay shì.

7) Referencias

  • Sunzi (孙子). Sunzi Bingfa (孙子兵法) – El Arte de la Guerra

    • Autor: Sunzi (tradicionalmente atribuido a Sun Wu)
    • Fecha aproximada: siglo V a.C.
    • Edición consultada: Cleary, Thomas (1991). The Art of War. Shambhala Publications.
  • Guiguzi (鬼谷子) – El Maestro del Valle de los Demonios

    • Autor atribuido: Guigu Xiansheng (鬼谷先生), nombre legendario del maestro Wang Xu
    • Fecha estimada: siglo IV–III a.C. (período de los Reinos Combatientes)
    • Edición consultada: Cleary, Thomas (2000). The Book of the Master of the Ghost Valley. Samurai Media.
  • Laozi (老子). Dao De Jing (道德经) — El Libro del Camino y la Virtud

    • Autor tradicional: Laozi (老子), también escrito como Lao Tzu
    • Fecha aproximada: siglo VI–IV a.C.
    • Edición consultada: Henricks, Robert G. (1989). Lao-tzu: Te-Tao Ching. Ballantine.
  • Froman, Michael B. G. (2025). “China Has Already Remade the International System.”

    • Foreign Affairs, Jan/Feb 2025 Issue. Council on Foreign Relations.
  • El automóvil como código: China, IA y la nueva arquitectura del poder automotriz

    • Nota: Referencia adicional proporcionada.

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8) Tabla de sinogramas estratégicos utilizados

Sinograma Pinyin Traducción Significado estratégico Fuente clásica
势 shì Potencial de situación / Configuración de poder Energía posicional, fuerza estructural derivada de la disposición Sunzi Bingfa
智 zhì Sabiduría táctica Capacidad de prever, discernir, actuar sin error Sunzi Bingfa, Guiguzi
谋 móu Planificación estratégica / Deliberación Arte de planear sin mostrar, pensar más allá del oponente Sunzi Bingfa, Guiguzi
虚 xū Vacío / Hueco Espacio estratégico que atrae y engaña; crear donde no hay Sunzi Bingfa, Dao De Jing
柔 róu Suavidad / Flexibilidad Lo blando que vence a lo duro; adaptabilidad como poder Dao De Jing
道 dào Camino / Principio cósmico Orden natural, flujo que no fuerza, armonía estructural Dao De Jing
无为 wú wéi No actuar (acción sin fricción) Acción eficaz sin interferencia directa ni agresión visible Dao De Jing
心 xīn Corazón / Mente interna Centro emocional del otro; sede de deseo, miedo y decisión Guiguzi
情 qíng Disposición emocional / Estado interno Condición interna que permite moldear la voluntad del otro Guiguzi
信 xìn Credibilidad / Confianza Base de la persuasión; sin ella, no hay influencia duradera Guiguzi, Confucianismo
制 zhì Control / Moldeo Capacidad de dar forma a la acción del otro desde el marco Guiguzi, Sunzi Bingfa
隐 yǐn Oculto / Invisible El poder que no se ve pero se siente; gobernar desde las sombras Guiguzi
实 shí Plenitud / Lo sólido / Lo efectivo Contraparte del vacío; fuerza directa, concentración de poder Sunzi Bingfa
权 quán Balance de poder / Autoridad táctica Poder discrecional, maniobrabilidad política Sunzi Bingfa, Legalismo
静 jìng Calma / Inmovilidad El poder de la no-reacción, observar sin responder Dao De Jing
化 huà Transformar / Adaptar Técnica de transmutar la voluntad del otro suavemente Guiguzi, Daoísmo
机 jī Conjuncture / Momento decisivo Oportunidad estratégica mínima que cambia el curso Sunzi Bingfa
听 tīng Escuchar Técnica para detectar lo no dicho; captar el deseo oculto Guiguzi
视 shì Observar / Ver Técnica de observación indirecta; no lo visible, sino lo invisible Guiguzi

Fuente: Elaboración propia

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